Expresión utilizada para indicar que algo no es insignificante, trivial o fácil, sino que tiene importancia, valor o dificultad. Se dice cuando se quiere resaltar que algo merece respeto, atención o reconocimiento por su magnitud, complejidad o mérito.
Conseguir ese puesto de funcionario local no es moco de pavo, tuvo que competir con más de mil candidatos.
