«Haber», «tener» o «quedar tela que cortar». Significa que un asunto es largo, complejo o lleno de temas pendientes, indicando que aún queda mucho por hablar, resolver o analizar antes de concluirlo.
Cuando empezamos a revisar el informe, vimos que todavía había mucha tela que cortar y que la reunión iba para largo.
