(adjetivo) Algo que pinta mal, complicado o de mala calidad.
El examen de mates tengo chungo aprobarlo, no entiendo ni la mitad del temario.
Un nivel de charca superior. Se trata de realizar actividades o tener hábitos carentes de originalidad, que siguen a la masa social, y alcanzan un estatus «premium» al tener un punto absurdo o caricaturesco.
Hacer cola un día de rebajas en la puerta del Zara, un miércoles laborable, es charca premium.
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Estar en problemas o en una situación complicada.
No estudié nada para el examen y es esta tarde, estoy al horno.
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Salir a dar un paseo sin rumbo fijo, simplemente para despejarse, estirar las piernas o pasar el rato.
Después de tantas horas frente al ordenador, me fui a dar un garbeo por el barrio a ver si me despejaba un poco.
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Participar activamente en una situación, especialmente en algo que se hace en secreto o entre pocos.
No me sorprende que supiera la verdad… seguro que estuvo en el ajo desde el principio.
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Se dice de alguien muy atractivo físicamente. Se usa para elogiar el aspecto de alguien.
Paul Mescal está como un tren, no me pierdo ninguna película suya.
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Ser muy atractivo físicamente. Similar a «Estar como un tren».
Ese modelo está como un queso, y lo mejor es que lo seguí en Instagram y me dio follow de vuelta.
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Imagen icónica de la cantante Chenoa en ropa deportiva tras su ruptura con David Bisbal, convertida en símbolo mediático y referencia recurrente en la cultura pop española.
Después de aquella ruptura, me quedé en casa hecha un desastre, como Chenoa en chándal.
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Ser extremadamente lento para hacer algo.
¿Sales ya del baño? Que eres más lento que el tren de la una.
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Un impulso repentino que lleva a tomar decisiones inesperadas, a veces irracionales, sin reflexionar sobre las consecuencias.
Le dio una venada y se puso a reorganizar toda la vajilla en plena madrugada.
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Reprender a alguien con firmeza, decirle las verdades de manera directa y sin rodeos. Se usa cuando alguien necesita ser puesto en su sitio.
El jefe le cantó las 40 por llegar tarde todos los días, ya era hora.
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Persona que come demasiado, con avidez o sin moderación. Proviene de zampar (comer con ansia) + bollo (panecillo o dulce), lo que refuerza la idea de alguien que devora bollos u otros alimentos sin medida.
En la fiesta había un par de zampabollos que se acabaron todos los pasteles en un abrir y cerrar de ojos
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Describe a una persona considerada aburrida, insípida o sin gracia, alguien que carece de chispa, entusiasmo o atractivo en su forma de ser. Se usa para señalar falta de carisma o viveza.
No me gusta salir con él, es un pan sin sal y nunca propone nada divertido.
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