(adjetivo) Intenso, importante, grande. Al usarse, magnifica o intensifica la emoción del hablante al referirse a algo.
Ayer hubo una alta fiesta en mi barrio. La pasé muy bien!
Se aplica a personas o situaciones que resultan tan extrañas, caóticas, ridículas o fuera de lugar que parecen una surrealistas. Puede usarse con ironía, con crítica o con ternura.
La actuación de Jorge Nitales fue un cuadro, pero tampoco se puede esperar otra cosa de una persona que no ha hecho clases de interpretación.
Por
Permanecer firme y activo en una situación difícil, sin rendirse.
Aunque está enfermo, sigue trabajando. Está al pie del cañón.
Por
Estar completamente lleno de algo, muy implicado o borracho.
Estaba enamorado hasta la trancas. Afortunadamente, se me pasó pronto.
Por
Salir a divertirse, especialmente de fiesta, con amigos, música y bebida. Se asocia con pasar un buen rato en ambientes festivos. Similar a estar de parranda.
En Lisboa se fueron de jarana hasta las tantas, probando bares y fados.
Por
Estar distraído, ausente o pensando en otra cosa, sin prestar atención a lo que ocurre alrededor.
Le expliqué tres veces cómo funciona el mando y seguía en Babia mirando al techo.
Por
Acertar plenamente en algo, especialmente al identificar una causa, solución o idea.
Cuando dijo que lo que faltaba era comunicación, dio en el clavo.
Por
Persona que está muy cómoda o instalada en un sitio, sin intención de moverse.
Estaba tan apalancado en el sofá que ni la pizza lo hizo levantarse.
Por
Quedarse totalmente sorprendido, desconcertado o sin entender nada ante una situación inesperada o difícil de procesar en el momento.
¿Cómo que llevas seis meses separada de tu marido? ¿Y no nos habías dicho nada? Me quedo a cuadros.
Por