Persona que critica o desprecia constantemente a alguien o algo, especialmente en redes sociales.
No le hagas caso a los haters, tú sigue brillando.
Arruinarse, estropearse o venirse abajo algo. También puede usarse para mandar a alguien lejos, con tono de enfado.
En los barcos antiguos, el “carajo” era el nombre del cesto de vigilancia en lo alto del mástil. Mandar a alguien “al carajo” significaba enviarlo a ese lugar incómodo y peligroso.
¡Vete al carajo, ya me tienes harto!
Por
Morirse. Es una expresión muy coloquial y humorística que se compara con terminar una comida y recoger la servilleta como gesto final.
-¿Cómo está tu hámster?
-Bueno, hace ya unos años que dobló servilleta.
-Oh.
Por
Ser muy travieso, inquieto o potencialmente problemático.
Ese niño tiene más peligro que una piraña en un bidé, no para quieto.
Por
Indica que alguien no está de humor, paciencia o disposición para bromas, problemas adicionales o conversaciones complicadas en ese momento.
Hoy no está el horno para bollos, así que mejor hablamos mañana.
Por
No tener derecho a opinar o participar en un asunto.
No entiendo por qué opinas tanto sobre el reparto de la herencia de mi familia, nadie te ha dado vela en este entierro.
Por
Significa que algo es muy caro, incluso más que «costar un ojo de la cara«. Se usa para enfatizar que el precio es exagerado o abusivo.
Estuve mirando portátiles nuevos para trabajar, pero los modelos que realmente me interesan cuestan un riñón.
Por
Fastidiar, interrumpir o estropear una situación, especialmente cuando alguien está disfrutando o trabajando.
Estábamos organizando todo con calma y vino Calixto a joder la marrana con sus críticas.
Por
Estar pasando por una racha de mala suerte, en la que todo parece salir mal.
Se le rompió el coche, perdió el móvil y le cancelaron el vuelo… tiene la negra.
Por
Se usa para expresar desenfado, despreocupación o falta de seriedad. Se aplica cuando alguien actúa con exceso de libertad, sin reglas ni orden. También puede usarse de forma irónica para señalar un ambiente caótico, desorganizado o donde cada cual hace lo que quiere.
La expresión tiene origen histórico: se popularizó en el siglo XIX en España, vinculada a la Constitución de Cádiz de 1812, conocida como “La Pepa” (porque fue promulgada el día de San José, 19 de marzo). Al gritar “¡Viva la Pepa!”, la gente celebraba la nueva Constitución y con el tiempo la frase pasó a significar desorden o jolgorio.
Se fue de viaje sin plan ni reservas, hala, viva la Pepa.
Por
Expresión que indica que alguien ha exagerado, ha ido demasiado lejos en sus palabras o acciones, sobrepasando lo razonable. La metáfora de “tres pueblos” sugiere que se ha excedido mucho más de lo necesario.
Se pasó tres pueblos criticando a su compañero delante de todos. Debería haberlo hecho en privado.
Por
Tener muy poca vergüenza, hacer las cosas sin que te importe la opinión de los demás.
Es el tercer sábado seguido que le pago la cena, esta vez dijo que se había olvidado la cartera en casa. Tiene más cara que espalda.
Por