Fastidiar, interrumpir o estropear una situación, especialmente cuando alguien está disfrutando o trabajando.
Estábamos organizando todo con calma y vino Calixto a joder la marrana con sus críticas.
Fastidiar, interrumpir o estropear una situación, especialmente cuando alguien está disfrutando o trabajando.
Estábamos organizando todo con calma y vino Calixto a joder la marrana con sus críticas.
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Hacer algo de manera discreta, sin llamar la atención, casi en secreto, pero con eficacia o con intención calculada.
A la chita callando fue acumulando poder en la empresa hasta convertirse en la persona más influyente.
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Estar tumbado o descansando sin hacer nada productivo, despreocupado y relajado, normalmente en un ambiente de ocio o vacaciones.
Mientras todos trabajaban en la mudanza, él estaba a la bartola en el sofá mirando el techo.
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Mantener una relación sexual breve y sin demasiada implicación emocional, generalmente de manera casual o espontánea.
Después de semanas de tensión, acabaron echando un polvo en el coche, aunque sabían que aquello no cambiaría nada entre ellos.
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Estar loco, desquiciado, inquieto o comportarse de manera excéntrica.
Su origen está ligado al famoso cantante cubano Antonio Machín, que popularizó las maracas en sus actuaciones. Siempre sonaban, siempre estaban presentes, y se movían constantemente en sus actuaciones, como una persona cuando está inquieta o ha perdido la cordura.
Mi vecino está como las maracas de Machín: ayer estaba rociando orines en su puerta.
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No tener derecho a opinar o participar en un asunto.
No entiendo por qué opinas tanto sobre el reparto de la herencia de mi familia, nadie te ha dado vela en este entierro.
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Estar distraído, pensando en otra cosa.
En clase siempre está en las musarañas.
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Dormirse de repente, quedarse profundamente dormido
Me quedé sopa viendo la película.
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Hacer algo sin lógica, sin orden o sin sentido.
Cuando vamos de tiendas gastamos dinero sin ton ni son, pero nos encanta. ¡Viva el Capitalismo!
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