Ser muy bruto, maleducado o poco refinado. La “lija del cuatro”, utilizada en restauración, es muy gruesa, por lo que la comparación es fuerte.
No le pidas sutileza a tu suegra, es más basta que la lija del cuatro.
Ser muy bruto, maleducado o poco refinado. La “lija del cuatro”, utilizada en restauración, es muy gruesa, por lo que la comparación es fuerte.
No le pidas sutileza a tu suegra, es más basta que la lija del cuatro.
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Ser extremadamente lento para hacer algo.
¿Sales ya del baño? Que eres más lento que el tren de la una.
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Ser muy torpe o ingenuo. Abundio es un personaje del folclore español que tenía pocas luces.
Puf, mi exnovio es más tonto que Abundio.
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Significa que no hay más opciones que las que hay; que lo que ves es lo que hay.
Si no te gusta el plan, lo siento, no hay más cera que la que arde.
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Tener algo muy claro, sin ninguna duda.
Yo lo tengo clarinete: este año me voy de vacaciones a Egipto sí o sí.
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Alguien que exagera, actúa de más o monta un drama por cualquier cosa, como si estuviera en una obra de cinco minutos pero dándolo todo. Se dice de una persona falsa, teatrera y muy dada a la interpretación.
No te creas nada, que esta es una actriz de microteatro: te monta un drama en dos minutos y luego tan pancha.
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Un lugar muy lejano, apartado o desconocido. Se utiliza para exagerar la distancia o la dificultad de llegar a un sitio remoto casi inaccesible. Similar a «Donde Cristo perdió el farol».
El apartamento que se ha comprado está en la quinta Chimbamba; tardé una hora en llegar andando desde la parada de bus más cercana.
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Alguien muy ansioso, impaciente o desesperado, especialmente en temas de aficiones, relaciones o logros.
Lleva tres horas hablando de estrategias con cartas de energía de Pokemon, es un comido.
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