Actuar con autoridad, imponerse, destacar o comportarse como alguien superior o dominante, como lo haría un «padre» en sentido figurado.
En el partido de ayer, Pedri salió a padrear: metió tres goles y no dejó que nadie lo tocara.
Se usa para marcar ironía, sarcasmo o para restarle seriedad a lo que se acaba de decir. Es una forma de mostrar que el comentario anterior no debe tomarse literalmente.
Popularizada en Argentina, especialmente entre jóvenes y en redes sociales, aunque su uso se ha extendido a otros países hispanohablantes.
Hoy me levanté a las 6 para ir al gimnasio… ahre, seguí durmiendo hasta las 10.
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