Sufrir un desmayo, un mareo o una reacción exagerada ante una sorpresa fuerte, susto o disgusto. Similar a dar un jari o un parraque.
Cuando vio cuánto le iban a cobrar por el corte de pelo casi le da un soponcio allí mismo.
Sufrir un desmayo, un mareo o una reacción exagerada ante una sorpresa fuerte, susto o disgusto. Similar a dar un jari o un parraque.
Cuando vio cuánto le iban a cobrar por el corte de pelo casi le da un soponcio allí mismo.
Por
Un impulso repentino que lleva a tomar decisiones inesperadas, a veces irracionales, sin reflexionar sobre las consecuencias.
Le dio una venada y se puso a reorganizar toda la vajilla en plena madrugada.
Por
Expresa una negativa rotunda, tajante y sin posibilidad de negociación, indicando que algo no ocurrirá bajo ningún concepto
Me pidieron que trabajara el domingo, vaya, ni de coña.
Por
no confiar en que algo vaya a salir bien o que alguien vaya a lograr algo, mostrando expectativas muy bajas sobre el resultado.
Cuando anunciaron el iPhone nadie daba un duro por él, y ahora es un éxito mundial.
Por
Sufrir un mareo, un ataque de nervios o una reacción exagerada ante algo inesperado, normalmente usado en tono humorístico o dramático. Similar a dar un jari o un parraque.
Cuando llegó la factura de la luz de diciembre casi me da un telele. ¡Pero qué se creen esos impresentables!
Por
Expresa un rechazo absoluto hacia alguien o algo, indicando que la persona no quiere verlo ni siquiera representado o mencionado de forma indirecta.
Después de todo lo que me hizo, a mi ex no lo quiero ver ni en pintura.
Por
No poder atender todas las tareas, demandas o responsabilidades porque son demasiadas para el tiempo disponible o la capacidad de una persona o grupo.
Entre correos, reuniones y ágapes, no damos abasto.
Por
Se usa cuando algo afecta muy mal a alguien, ya sea comida, una noticia, un comentario o una situación que provoca malestar inmediato.
Las almejas que nos comimos en la marisquería me sentaron como un tiro, me da que estaban demasiado sazonadas.
Por
Darse un capricho grande, normalmente relacionado con comer o disfrutar algo en abundancia, como recompensa o simple placer personal.
Nos pegamos un buen homenaje de comer almejas en la marisquería, pero había que celebrar mi ascenso como es debido.
Por
Un estado de desesperación, nerviosismo o impaciencia tan grande que la persona siente que no puede quedarse quieta ni soportar la situación. Puede ser fruto de un cabreo.
Tras recibir la noticia estaba que me subía por las paredes. Ay, cuando le pille… no va a tener Estadi Olímpic para correr.
Por