Se usa para marcar ironía, sarcasmo o para restarle seriedad a lo que se acaba de decir. Es una forma de mostrar que el comentario anterior no debe tomarse literalmente.
Popularizada en Argentina, especialmente entre jóvenes y en redes sociales, aunque su uso se ha extendido a otros países hispanohablantes.
Hoy me levanté a las 6 para ir al gimnasio… ahre, seguí durmiendo hasta las 10.
