Se usa cuando algo llega a un punto tan absurdo, ridículo o insuperable que ya no tiene sentido seguir discutiendo, intentando o participando en la situación.
Resulta que el proyecto debía rehacerse entero en dos días: apaga y vámonos.
Se usa cuando algo llega a un punto tan absurdo, ridículo o insuperable que ya no tiene sentido seguir discutiendo, intentando o participando en la situación.
Resulta que el proyecto debía rehacerse entero en dos días: apaga y vámonos.
Por