Enfrentarse a una situación difícil o desagradable, normalmente sin querer.
Me comí el marrón de presentar el proyecto yo sólo porque nadie más quiso hacerlo.
Enfrentarse a una situación difícil o desagradable, normalmente sin querer.
Me comí el marrón de presentar el proyecto yo sólo porque nadie más quiso hacerlo.
Por