Estar loco, desquiciado, inquieto o comportarse de manera excéntrica.
Su origen está ligado al famoso cantante cubano Antonio Machín, que popularizó las maracas en sus actuaciones. Siempre sonaban, siempre estaban presentes, y se movían constantemente en sus actuaciones, como una persona cuando está inquieta o ha perdido la cordura.
Mi vecino está como las maracas de Machín: ayer estaba rociando orines en su puerta.
