Se emplea para describir a alguien que se comporta de manera diferente a lo que se considera “normal” dentro de un grupo o sociedad. No necesariamente es negativo: puede referirse a alguien excéntrico, peculiar o con gustos poco comunes. La imagen del “bicho raro” transmite la idea de un ser extraño que no encaja del todo.
Le encanta coleccionar piedras en vez de salir de fiesta, siempre ha sido un bicho raro.
