Expresión que se usa para pedir educación, calma o respeto cuando alguien está actuando de forma brusca, desconsiderada o caótica. Funciona como una llamada de atención ligera, humorística, para recordar que hace falta un mínimo de cortesía.
La frase se hizo popular gracias al personaje de Emilio, el portero de la serie Aquí no hay quien viva. Su forma exagerada y cómica de decirla la convirtió en una expresión célebre.
Oye, no me vengas gritando a estas horas… un poquito de por favor.
