A escondidas, de manera furtiva o sin permiso. Algo que se hace de manera disimulada, intentando que no se note o que no te pillen.
El camarero entró en la cocina de extranjis para probar el postre antes de que lo sirvieran.
A escondidas, de manera furtiva o sin permiso. Algo que se hace de manera disimulada, intentando que no se note o que no te pillen.
El camarero entró en la cocina de extranjis para probar el postre antes de que lo sirvieran.
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Persona considerada poco seria, irresponsable, fantasiosa o que promete cosas que nunca cumple. Se aplica a alguien que habla mucho pero no respalda sus palabras con hechos, alguien que no merece confianza.
No hagas caso a Juan, es un cantamañanas que siempre dice que va a montar un negocio y nunca hace nada.
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Palabra utilizada de forma afectuosa, cercana y familiar para dirigirse a alguien. Funciona como un apelativo cariñoso, similar a “amigo”, “compañero”, “cariño” o “colega”, dependiendo del contexto.
Literalmente, “chato” significa “de nariz aplastada o poco prominente”. Con el tiempo, este rasgo físico se convirtió en un apodo, y de ahí pasó a usarse como mote cariñoso o informal.
Anda, chato, no te preocupes, que todo se arregla.
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Persona, negocio o actividad que obtiene dinero de los demás de manera abusiva, engañosa o inútil. El término está formado por el verbo “sacar” y el sustantivo “cuartos”, una antigua moneda en España de poco valor.
Cuidado con ese tipo, es un sacacuartos que siempre encuentra la manera de sacarte dinero.
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Persona que resulta insulsa, sin chispa, poco animada o con escasa personalidad. Empleado a menudo con un tono despectivo o humorístico, para señalar a alguien que no destaca en lo social o que no aporta entusiasmo.
No me cae mal, pero es un poco sosaina, nunca tiene nada interesante que contar.
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Adoptar una actitud de indiferencia o ignorancia fingida para evitar responsabilidades, contestar a algo incómodo o simplemente no implicarse.
Cuando toca pagar, siempre hay alguno que se hace el sueco.
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Persona que come demasiado, con avidez o sin moderación. Proviene de zampar (comer con ansia) + bollo (panecillo o dulce), lo que refuerza la idea de alguien que devora bollos u otros alimentos sin medida.
En la fiesta había un par de zampabollos que se acabaron todos los pasteles en un abrir y cerrar de ojos
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Realizar una acción engañosa o tramposa con la intención de perjudicar o aprovecharse de alguien, generalmente de forma inesperada y con cierta astucia.
Me prometió durante semanas que me guardaría la entrada para el concierto pero al final se la vendió a otro… me hizo la 13-14.
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Estar atento para intervenir o ayudar en el momento oportuno.
En una rato paso a recogerte, te haré una llamada perdida cuando esté en tu puerta. Estate al quite.
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