Se emplea para decirle a alguien que se vaya, que deje de molestar o que no estorbe. Es la versión coloquial y despectiva de «déjame en paz».
Mira, anda a ver si ya parió la marrana, que estoy intentando terminar esto y no me dejas ni respirar.
Se emplea para decirle a alguien que se vaya, que deje de molestar o que no estorbe. Es la versión coloquial y despectiva de «déjame en paz».
Mira, anda a ver si ya parió la marrana, que estoy intentando terminar esto y no me dejas ni respirar.
Por
Se emplea para reprochar que alguien llega tarde o que hace algo cuando ya no sirve de nada.
La expresión tiene su origen histórico en “los mangas verdes”, un cuerpo policial creado por los Reyes Católicos en España famoso por llegar tarde a los delitos.
A buenas horas, mangas verdes. Hace rato que he conseguido abrir la puerta, guárdate tus llaves.
Por
Equivale a «vete», «déjame en paz» o «no molestes». Tiene un tono muy despectivo.
Después de pasarse toda la tarde criticando sin aportar nada, el resto del grupo le dijo que se fuera a cascarla y que volviera cuando tuviera algo útil que decir.
Por
En una conversación, estar distraído, desorientado, perdido o hablando de una cosa diferente a la que está hablando el resto. Equivalente a «estar en otra».
Estuve en un cumple en la última hora de matemática. No entendí nada.
Por
Se usa cuando algo llega a un punto tan absurdo, ridículo o insuperable que ya no tiene sentido seguir discutiendo, intentando o participando en la situación.
Resulta que el proyecto debía rehacerse entero en dos días: apaga y vámonos.
Por
Frase utilizada para responder con desafío o actitud retadora ante un comentario previo, generalmente en tono informal. Popularizada en el programa de televisión Gran Hermano cuando una nueva concursante le confesó a otra que era su hermana y ella le respondió sin importancia con un «¿ah si? pues dame fuego anda».
—Tengo que decirte algo… me gustas desde hace tiempo.
—¿Ah si? Pues dame fuego anda.
Por
Estado en el que las cosas están desordenadas, como en un lugar; o situación en la que una persona se encuentra en reposo, desaliñada, sin hacer nada.
Volvió de sus vacaciones, deshizo la maleta y dejó las cosas encima de la cama. Ahí lo tiene todo ancho patalero.
Por