Estar harto de algo o alguien.
Estoy hasta las narices de hacer horas extra y que mi jefe no me las pague ni me las compense con días libres.
Estar harto de algo o alguien.
Estoy hasta las narices de hacer horas extra y que mi jefe no me las pague ni me las compense con días libres.
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Persona muy buena en lo que hace, destacada por su habilidad.
Mi amiga es una crack en matemáticas, siempre saca dieces.
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Sospechar que algo no está bien o que alguien oculta algo, aunque no se tenga pruebas claras.
Desde que empezó a llegar tarde sin explicación, estoy con la mosca detrás de la oreja.
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Persona muy hábil o destacada en algo.
Hiciste el balance de la empresa en un minuto, eres un fiera en el Excel.
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Expresión que indica que alguien ha exagerado, ha ido demasiado lejos en sus palabras o acciones, sobrepasando lo razonable. La metáfora de “tres pueblos” sugiere que se ha excedido mucho más de lo necesario.
Se pasó tres pueblos criticando a su compañero delante de todos. Debería haberlo hecho en privado.
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Tener ideas o actuar de forma poco realista.
Dice que va a abrir una cafetería en Gran Vía… tiene la cabeza llena de pájaros.
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Enfrentarse a una situación difícil o desagradable, normalmente sin querer.
Me comí el marrón de presentar el proyecto yo sólo porque nadie más quiso hacerlo.
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Participar activamente en una situación, especialmente en algo que se hace en secreto o entre pocos.
No me sorprende que supiera la verdad… seguro que estuvo en el ajo desde el principio.
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Complicar algo innecesariamente hasta causar el hastío de los demás.
Sólo le pregunté si quería carne o pescado, y acabó hablando de la dieta de los astronautas… siempre le busca los tres pies al gato.
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Se refiere a un lugar muy lejano, apartado o desconocido, casi inaccesible. Se usa para exagerar la distancia o la dificultad de llegar a un sitio remoto.
Su pueblo está donde Cristo perdió el farol.
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Describe a una persona considerada aburrida, insípida o sin gracia, alguien que carece de chispa, entusiasmo o atractivo en su forma de ser. Se usa para señalar falta de carisma o viveza.
No me gusta salir con él, es un pan sin sal y nunca propone nada divertido.
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Ser muy travieso, inquieto o potencialmente problemático.
Ese niño tiene más peligro que una piraña en un bidé, no para quieto.
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